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Buen rendimiento entre Las Tablillas y Chis Chis

Portes que superaron lejos los 25 cm y muy buen peso, para estas lagunas que sorprenden con excelentes ejemplares. Galería de imágenes.

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El buen nivel de agua que registran las lagunas Las Tablillas y Chis Chis era una tentación para visitarlas y verificar si estaban bien pobladas de nuestro atractivo pejerrey, una especie que tantos aficionados mueve todos los años, atraídos por lo interesante de su pesca.

 

Consultamos con Jorge López, conocido pescador de la zona, y nos disipó nuestras dudas: había gran cantidad de pejerreyes de entre 25 y 30 cm. Además, picando en superficie: entre 20 y 30 cm. Y siempre la posibilidad de capturar alguno que supere los 40 cm.

 

Programamos la salida para el 4 de marzo. El lugar de encuentro fue en el Km 71 de la autovía 2, donde Jorge tiene su negocio de venta de carnadas. Luego de proveernos de excelentes mojarras seguimos hasta el Km 144: allí se encuentra ubicado el camping Faro Monasterio, nuestro punto de partida sobre la laguna Chis Chis. El encargado del establecimiento tenía preparadas dos cómodas embarcaciones listas para iniciar la jornada de pesca.

 

El clima se presentaba ideal para intentar la pesca del pejerrey. La laguna mostraba aguas muy claras y el viento era del cuadrante sudoeste, por lo que mantenía el espejo con mucha marejada, algo que oxigena el agua y hace que los pejerreyes aumenten su actividad.

 

 

Navegar hacia el pesquero

 

 

La idea era probar primero en Las Tablillas, que está unida a Chis Chis por medio de una especie de canal, formando parte del sistema de encadenadas compuesto por varias lagunas: además de las dos ya mencionadas, se suman Vitel, Chascomús, El Burro y Adela, todas unidas entre sí.

 

La navegación nos demandó aproximadamente unos 30 minutos, con un trucker impulsado por un motor de 18 HP. Mientras nos dirigíamos hacia la zona de pesca, a los costados de la embarcación se veían muchos borbollones de pejerrey, algo que nos entusiasmó bastante.

 

Una vez ubicada la entrada a la laguna Las Tablillas, seguimos hasta dar con la costa donde se iniciaba el viento, ya que la pesca la intentaríamos en la modalidad garete. Consiste en dejar el bote a la deriva con el ancla colgada del tolete (lugar donde se coloca el remo cuando se rema), de manera que vaya arrastrando por el fondo.

 

Se deben dar más o menos metros de soga de acuerdo con la intensidad del viento. Cuando es muy fuerte, este tipo de pesca no se puede hacer. Una forma muy eficaz de practicar esta técnica es usando un ancla de capa: es mucho más práctica, ya que no hay peligro de que se enganche y regula muy bien la velocidad del bote, haciendo que la línea trabaje correctamente.

 

Cuando se pesca al garete, la caña debe estar lo más paralela al agua posible y el pick-up del reel permancer siempre abierto para que el nailon salga sin obstáculos y la línea navegue en forma libre y sin tironeos. En caso de usar nailon se debe emplear flotalíneas, pero lo más aconsejable es utilizar multifilamento ya que no se hunde y permite efectuar muy bien la clavada aunque la línea se encuentre muy lejos del bote.

 

Ni bien arrojamos los aparejos al agua, pocos minutos transcurrieron hasta que se produjo el primer pique a unos 25 cm de profundidad: un pejerrey de unos 28 cm. A partir de ese momento y durante el tiempo que duró el garete, el pique no decayó en ningún momento, siendo muy comunes los dobletes y los tripletes: fueron varios los logrados por Eduardo, mi compañero de pesca en esta salida.

 

 

Engaños y anzuelos

 

 

Las carnadas más rendidoras fueron las mojarras. Y cuando el pique era intenso, funcionó muy bien el filet de dientudo y el filet cortado en tiras largas hecho del mismo pejerrey.

 

Es aconsejable no usar anzuelos muy chicos para evitar capturar pejerreyes pequeños, que hay en abundancia. Lo ideal es emplear anzuelos número 1 o 1/0, con los que evitaremos los pejerreyes de menor tamaño y todos los que capturemos serán de medida reglamentaria (25 centímeros, para arriba).

 

Es de mucha importancia cambiar periódicamente la carnada: si pasa demasiado tiempo en el anzuelo sin pique, se lava y pierde efectividad.

 

En cuanto a las líneas, usamos diferentes tipos. Todas sin puntero ya que arrojándola cerca del bote, por efecto del garete, se aleja sola de la embarcación. Empleamos boyas de madera balsa o plástico. Y las ping-pong, que se observan perfectamente bien sobre la superficie del agua y cuando se produce el pique salen como disparadas hacia el costado de la línea.

 

 

El momento de la clavada

 

 

Otro detalle a tener en cuenta que funcionó muy bien: la boya de adelante la preparamos tipo versátil, o sea con una brazolada de unos 40 cm. Con el agregado de un anzuelo más, tipo bigotera. Con ella se capturaron varios dobletes.

 

Cuando se tiene pique y se efectúa la clavada, es común ver pescadores que en ese momento arrastran la caña hacia atrás muy suave y luego la bajan para ver si está clavado. Es un error. Se debe estar atento con el nailon no muy flojo ni ahogado sin flotalíneas y en el instante en que el pejerrey desplaza la boya, luego de dejar que la lleve durante unos segundos, efectuar un tirón hacia atrás firme y justo por medio de la caña y comenzar a recoger en forma pareja.

 

Después del golpe de caña hacia atrás, nunca hay que bajarla para ver si está el pez. Si el pejerrey se encuentra clavado, se nota enseguida por la resistencia que ejerce sobre a la caña. Se aprecia en la curvatura de la puntera de la caña y en el chapoteo que produce el pez sobre la superficie del agua al sentirse clavado.

 

 

Conclusiones

 

 

La visita a estas dos lagunas muy cercanas a la Ciudad de Buenos Aires fue muy positiva: entre tres pescadores capturamos más de 70 piezas, con infinidad de peces devueltos al agua por no dar la medida reglamentaria de 25 cm. No dudamos de que esta temporada se ubicarán entre los espejos que más aficionados atraerán. Y está muy bien que así sea.

 

 

 

 

 

Nota publicada en la edición 487 de Weekend, abril de 2013. Si querés adquirir el ejemplar, llamá al Tel.: (011) 4341-8900. Para suscribirte a la revista y recibirla sin cargo en tu domicilio, clickeá aquí.

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