Fósforos a prueba de humedad

Cómo tratar los fósforos para protegerlos de la humedad.

Por

Un encendor forma parte del equipo que todo aventurero carga en la mochila. Los de calidad, soportan miles de clicks que garantizan el fuego en un calentador o una fogata, pero ¿qué sucede si lo perdemos, se rompe o se moja (recordemos que no podemos impermeabilizarlos) y no tenemos otro a mano que nos saque del apuro?

Una acertada medida de prevención es la de disponer de cierta cantidad de fósforos de madera. Aunque tampoco servirán de nada si no los tratamos para resguardarlos de la humedad al igual que al cartón de raspado. ¿Y cómo lo hacemos? Muy sencillo…

Para impermeabilizar los fósforos derretiremos en una lata una vela de parafina, que resulta mejor que una de cebo de grasa, y de a uno o de a puñados los sumergiremos de cabeza hasta la mitad del palo, por unos segundos. Luego los retiramos, los dejamos secar y ya se encuentran listos para guardar. 

Si nos animamos a hacer un trabajo más elaborado, antes de sumergirlos en la parafina podemos enrollar a la altura de la cabeza unas cuantas vueltas bien firmes de hilo de cocer. De este modo obtendremos un fósforo con mayor tiempo de encendido. 

Como se trata de un cartón, el raspado es muy frágil y además sensible a la humedad. Por eso la mejor forma de protegerlo es cubriendo ambas caras con cinta de enmascarar, que es de papel plastificado. A diferencia de las cintas anchas de embalaje o la cinta adhesiva común, su poder adhesivo es menor por lo que podremos retirarla varias veces sin dañar el cartón. Otra alternativa es la de pasar una leve capa de cera por la superficie de encendido. 

Aunque ya estén tratados para resistir cierto nivel de humedad, lo importante es también el tipo de envase de transporte donde guardaremos fósforos y raspado. Antes eran muy prácticos los estuches de los rollos de película fotográfica, por lo que contar con alguno similar o bien con otro de tapa a rosca (de medicamentos, por ejemplo), nos permitirá llevar el contenido bien protegido para cuando lo necesitemos. 

Deja un comentario