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Mejorar la palada

Secretos de los expertos para lograr rendir más en el agua. Cómo mejorar la técnica de cara a la llegada del verano. Galería de imágenes.

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Mantener el equilibrio y dominar la técnica de paleo constituyen los primeros desafíos de todo remero novel. Normalmente esto demanda meses de práctica para aprender y perfeccionar el movimiento.

Es necesario efectuar estas remadas de bautismo en aguas calmas de forma tal que podamos concentrarnos en mejorar la técnica sin temor al vuelco. También ayuda practicar el movimiento en el aire para lograr la soltura y cadencia necesaria.

Siempre tendremos presente que el movimiento de remada debe ser acompasado y con ritmo y nunca tensaremos los músculos en demasía. Si contamos con la ayuda de un instructor o remero avanzado esto nos ayudará para mejorar la técnica.

En las primeras salidas es común que aparezcan dolores en la cintura, los hombros y el clásico adormecimiento de las piernas. Todas estas molestias –normalmente pasajeras- se deben a una técnica errónea.

Es aconsejable sentarse en el cockpit en una buena postura a 45 grados y con el cuerpo hacia delante. Al momento de la palada hay que ayudar con el torso del cuerpo, rotándolo, para no efectuar una maniobra forzada.

No debemos recargar la remada en la cintura apoyándonos exageradamente en la “riñonera” (tope bajo del kayak )

El paleo eficiente.

Contra lo que muchos suponen, la remada no requiere de mucha fuerza de la parte superior del cuerpo. Sí, en cambio, de un movimiento dinámico en donde todo el torso del cuerpo actúe al unísono.

El cuerpo siempre tiene que estar relajado, aún las manos, el trapecio y antebrazos para evitar las contracturas. Efectuaremos un ritmo parejo de paladas; en un kayak de travesía y paseando no debería superar los 50 golpes por minuto.

Tengamos en cuenta que la mayor parte del tiempo mantendremos el bote en movimiento a una velocidad crucero de entre 5 y 6 km/h.

La caja del palista.

Esta idea del palista español Esteban Vicente consiste en ubicar en el cockpit una caja cuadrada imaginaria donde ubicaremos el torso del cuerpo para evitar los movimientos de balanceo.

Todos los movimientos que efectúa el tripulante deben realizarse dentro de este límite. Uno de los errores típicos es rotar en demasía el cuerpo al momento de palear, lo que genera una extensión anormal del hombro que con el tiempo provoca lesiones.

Debe quedar claro; debemos tratar que ningún movimiento en la remada se realice por fuera de la caja.

Como aplicar la fuerza.

Los kayakistas principiantes utilizan en demasía la fuerza de los bíceps y antebrazos. Normalmente tiran de la pértiga a través del agua casi sin utilizar los otros grupos musculares.

Reman de una manera rígida, con paladas cortas y enérgicas y casi sin torsión del cuerpo. Hay que procurar usar paladas más largas y suaves. El palista experto, además emplea todo los músculos del cuerpo y rota el torso.

Esta palada es usada como palanca para mover el kayak hacia adelante utilizando un mayor grupo de músculos grandes, como los dorsales, trapecio, abdominales y muslos.

Los tips básicos.

  1. sentarse en el cockpit con el torso a 45 grados y estar bien trabado en las musleras.

  2. colocar la pala en el agua lo más lejos que se pueda, con una ligera inclinación;

  3. empujar hacia adelante con el brazo superior hasta que el brazo que empuja quede casi recto;

  4. mantener el cuerpo dentro de la “caja del palista” ubicada en el cockpit de manera que ningún movimiento balancee el kayak.

  5. Utilizar el brazo que está traccionando como punto de apoyo.

  6. Mantener los pies apoyados y los muslos sujetos mientras se rema;

  7. cerca del final de la extensión del brazo que empuja, un pequeño giro del torso combinado con una arremetida del hombro hacia adelante le agrega tracción a la remada;

  8. finalizar el movimiento con el brazo superior casi recto y a nivel de los hombros;

  9. sostener un agarre relajado en la pala.

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